Encoelia furfuracea
Taxonomía
Sinónimo principal
Nombres comunes
Copita de los avellanos
Referencias geográficas:
Características:
Carpóforo que errumpe del sustrato con una forma de cúpula alargada y cerrada, en los primeros estados de desarrollo totalmente cerrada, casi globosa, se va abriendo progresivamente, llegando en condiciones óptimas de humedad a aplanarse bastante. Tiene un tamaño pequeño, normalmente entre 5 y 15 mm de diámetro, si bien es cierto que muchas veces se juntan varios ejemplares formando estructuras más amplias. La parte externa o excípulo tiene un color grisáceo, y un aspecto fuertemente furfuráceo o incluso escamoso, dado que está formado por una serie de hifas de aspecto globuloso que surgen de forma perpendicular a la superficie. El margen al abrirse suele crenularse mucho, e incluso a veces queda aserrado.
Himenio liso inserto en la parte interna del apotecio, completamente diferente de la parte externa o excipular, sin presencia alguna de escamosidades, el color también es muy distinto, como marrón cuero, más oscuro. Desarrolla ascas octospóricas inamiloides con forma de maza, paráfisis septadas y esporas alantoides, apreciable todo ello en nuestro apartado de microscopía.
Pie inexistente como tal, aunque algunos autores contemplan la presencia de un pie rudimentario, el estrechamiento que se produce en la base entendemos que no es más que el asentamiento del hongo al sustrato, y que por tanto es una especie sésil, carente de un verdadero pie.
Carne prácticamente inexistente, su pequeño tamaño y la ausencia de carne hacen que no sea una especie que se pueda tener en cuenta desde el punto de vista gastronómico, su olor y sabor son prácticamente nulos.
Hábitat:
Aunque existe alguna recolecta de la especie sobre otros árboles como el aliso, el hábitat predilecto de esta especie es, sin duda alguna, las ramas de los avellanos (Corylus avellana), donde brota rompiendo la corteza de las ramas muertas, a veces recién caídas y otras veces aún estando estas en el árbol. Suele brotar de manera individual o varios ejemplares arracimados, y no es una especie demasiado referenciada, aunque creemos que es más habitual de lo que parece, solo que sale durante el invierno y principio de primavera, época poco propicia para la búsqueda y además tiene un hábitat un tanto exclusivista. Los ejemplares objeto de este estudio han sido recolectados por nuestro colaborador Jon Joseba Arnedo.
Observaciones:
Debido a la circunstancia de aparecer muchas veces sobre ramas que están todavía en el árbol, se llegó a pensar que se trataba de una especie parásita, pero no es así, es saprobia, ayuda a la descomposición de las ramas muertas. En estas especies de Encoelia es vital diferenciar el huésped sobre el que fructifica como primera medida para acercarnos a la especie, Encoelia fimbriata es una especie muy similar, pero es propia de madera de sauces (Salix spp.), y sus esporas son más cortas y anchas, Sclerencoelia fascicularis brota sobre álamos o fresnos y tiene esporas más grandes, en definitiva, si encontramos en invierno una Encoelia sobre avellanos con bastante seguridad se tratará de esta.

