Ciborinia camelliae

Taxonomía
Sinónimo principal
Nombres comunes
Patógeno de las Camelias
Referencias geográficas:
Mapa interactivo con datos de GBIF.
Características:
Carpóforo con forma similar a las especies de Ciboria, cupulado en la zona superior y sustentado en un pie evidente, esa copa en los especímenes jóvenes es más cerrada y marcada, pero tiende a ampliarse con el desarrollo, hasta adoptar forma más imperfecta y lobulada en la vejez, pero sin llegar a aplanarse y manteniendo el borde realzado. El tamaño de esta zona es afín al de otras especies similares, varía desde los 5 hasta los 25 mm de diámetro, llegándose a encontrar ejemplares próximos a los 30 mm. Tiene un color algo variable dentro de los tonos ocres o marrones, desde un ocre claro hasta marrón oscuro, en función de las circunstancias ambientales o grado de humedad, con la zona próxima al borde de aspecto un poco translúcido. Excípulo liso o finamente pubescente con textura globular.
Himenio liso inserto en la parte superior de la cúpula, es la parte fértil del ascoma, siendo estériles tanto el excípulo como el pie, tiene un color ocre o marrón similar al excípulo, y alberga ascas octospóricas uniseriadas con base pleurorrinca, amiloides, esporas hialinas y paráfisis filiformes, (ver apartado de microscopía)
Pie bien diferenciado, de aspecto tosco y color marrón oscuro o negruzco, bastante cilíndrico y normalmente sinuoso, rara vez se muestra recto, su longitud es muy variable dependiendo del sustrato, desde unos pocos milímetros llegando en algunas ocasiones a los 6 cm. Se forma a partir de un esclerocio muy consistente de color negruzco que alberga tanto estructuras propias del hongo como parte de los restos podridos de la flor huésped.
Carne bastante dura y coriácea en el pie y algo elástica en el resto, sin olor destacado ni sabor apreciable digno de mención.
Hábitat:
Esta especie constituye un hongo patógeno parasito de diversas especies de Camellia, el hongo afecta de manera directa a las flores que al enfermar se desprenden de manera prematura, ya en el suelo se forma el esclerocio sobre los pétalos y de él se generan los cuerpos fructíferos que producen las esporas, que una vez esparcidas siguen contaminando a más flores cerrando el círculo reproductivo de la especie, parece tratarse de un parásito briotrofo, que debilita pero no mata al huésped y que solo afecta a las flores. En todo el norte peninsular es una especie bastante extendida, en nuestro caso parasitando a Camellia japonica, especie ornamental que se encuentra en jardines por toda nuestra geografía.
Observaciones:
Todas las especies de los géneros Ciboria, Ciborinia, Sclerotinia, etc..., desarrollan ascomas muy similares de visu, por lo que es indispensable en primer lugar conocer el huésped sobre el que sale, y realizar un amplio estudio microscópico para su correcta identificación. Esta especie que nos ocupa se caracteriza por ser exclusiva de las camelias, fue catalogada originalmente como Sclerotinia, pero fue reconvertida a Ciborinia, por algún factor como el hecho de que su esclerocio contenga elementos del huésped, algo que no sucede en Sclerotinia, no forma moho blanco, y además no mata a la planta huésped, como si suelen hacerlo las especies de Sclerotinia.
Microscopía de Ciborinia camelliae


